El pasado viernes 21 de agosto finalizaron los talleres de Desing Thinking coordinados por la D-School de la U. Mayor, cuyo objetivo fue ayudar a construir el nuevo Plan de Inclusión de esta casa de estudios. Para ello se crearon seis equipos, conformados por 52 estudiantes, académicos y funcionarios, quienes de forma voluntaria trabajaron en prototipos para potenciar los conceptos de inclusión y diversidad.

Sobre la dinámica de este taller, Isabella Stranger, coordinadora de la D-School, explicó que los participantes fueron guiados por coaches certificados en la metodología con el propósito de que “a través de cada sesión fueran transitando por las 6 fases del proceso de Design Thinking, para desarrollar propuestas creativas en torno a la inclusión”.

Así, los equipos “primero trabajaron la fase comprender, la cual es lograr un entendimiento de cuál es el problema que están abordando con desafíos del ámbito de la inclusión, detectando temas o grupos de temas. En función de eso se buscó gente que tenía que ver con aquello: personas de la universidad que se habían enfrentado a temas de inclusión, tanto en primera persona o como espectadores”, explicó Stranger.

A esto siguieron fases de definición de punto de vista, creación de soluciones utilizando distintas técnicas de lluvia de ideas, diseño de prototipos y finalmente un testo con usuarios reales, quienes retroalimentaron a los equipos, logrando un aprendizaje sobre cómo estos usuarios percibían la propuesta diseñada.

En base a los resultados del testeo, cada equipo elaboró un marco preliminar de trabajo y pasos globales sobre cómo ven la implementación de su idea. Esto se va a entregar a la Mesa de Inclusión de la U. Mayor para que evalúen y determinen qué iniciativas se pueden llevar a cabo”, puntualizó la coordinadora de la D-School.

La experiencia

Respecto a por qué la metodología Desing Thinking era la más adecuada para desarrollar un tema como la inclusión, Stranger destacó que la clave sería el “trabajo en equipos multidisciplinarios, con participantes de diferentes perfiles, como lo que ocurrió en este taller, logrando que personas que en otro contexto no estarían conectadas ahora se vinculen”.

Y agregó: “Lo que buscamos es crear empatía con los usuarios y eso es parte los pilares del fundamentales de esta metodología: nos ayuda a detectar necesidades reales y a ponernos, realmente en los zapatos de los otros”.

Algo en lo también coincidió Isidora Fontaine, estudiante de Cuarto Año de Ingeniería Comercial (Santiago), quien participó de estos talleres. “Decidí participar porque me gusta siempre estar aprendiendo, pero esta es una experiencia de trabajo para darnos cuentas de muchas realidades en las que podemos aportar, escuchar y comprender”, dijo.

A ella se sumó Paulina Morales, académica del Núcleo de Idiomas, quien también asumió el desafío y comentó: “Lo que ha corroborado este taller es que la colaboración es clave y que la sinergia es fundamental para trabajar mejor. Todos tenemos algo que decir y tenemos que ser tomados en cuenta. Todo aporte es valioso”.

Cabe destacar que en los próximos días el taller se consolidará en un documento con 6 propuestas.



FUENTE: Diario Mayor