Del 08 al 12 de noviembre se llevó a cabo la 5° versión de las Olimpiadas 2021 WorldSkills Chile, que convoca a jóvenes chilenos y también extranjeros a medir diferentes habilidades técnicas en los sectores Tecnología, Industrial, Alimentario, Informático y Sustentable.

Y por primera vez dos estudiantes de la carrera de Ingeniería Civil Electrónica de la Universidad Mayor participaron de esta importante cita, que en esta ocasión convocó a más de 200 competidores.

Andrés Birchmeier y Manuel Espinoza, ambos cursando el último semestre de la carrera, participaron como dupla en el apartado de Tecnología, específicamente en el área de Mecatrónica, en línea directa con el campo de la Automatización Industrial.

Fue precisamente por este lazo que estos jóvenes llegaron a las olimpiadas, a raíz de una invitación hecha por la académica Thamara Villegas durante la realización del ramo Automatización de Procesos Industriales. “Cuando se dio el curso el año pasado, informé a los estudiantes del evento, y Andrés y Manuel se motivaron a participar en la versión este año”, explica la docente.

Los estudiantes compitieron en duplas, y cada una de ellas se inscribió con un profesor o profesora, que en este caso fue Villegas, recibiendo el nombre de “experto” dentro de las olimpiadas, y que tras un sorteo debe supervisar el trabajo de otro grupo en competencia.

El proceso

Birchmeier y Espinoza se convirtieron así en uno de los 14 dúos que se midieron en el área de Mecatrónica, junto con jóvenes de Ecuador, Guatemala y México y otros compatriotas, ejecutando diferentes desafíos que eran exigidos cada jornada.

Su trabajo lo realizaron en el Laboratorio de Automatización Industrial de la U. Mayor, donde hay un brazo robótico y celdas que realizan el armado de piezas. “Para hacerse una idea, es una línea de ensamblaje para construir un producto. Acá disponemos de cuatro equipos grandes que nos permiten hacer esa construcción de producto”, explica la docente en palabras simples. Por lo mismo, cuenta Villegas, “también queríamos participar para buscar otras aplicaciones con este equipamiento y hacer un mejor desarrollo de la línea”.

Así, cada jornada de competencia los estudiantes se reunían en este laboratorio y en solitario, a la espera de las pruebas que se les encomendaban, lo que era transmitido en vivo y en directo para los asistentes y también sus evaluadores, en un formato semipresencial.

“Lo más complejo de la competencia era la programación, había que programar secuencia de funcionamiento de muchos instrumentos y el tiempo que teníamos era corto”, cuenta Birchmeier. Su compañero, en tanto, rescata un punto a favor: “Ya teníamos experiencia trabajando en equipo, porque nos había tocado hacer prácticas laborales juntos, así que con Andrés estábamos acostumbrados a tener un trabajo en equipo”.

Pero las olimpiadas no se redujeron a la semana de actividades: la iniciativa ofreció a sus participantes una capacitación durante los tres meses previos, donde los jóvenes profundizaron sus conocimientos en el área a competir, preparándose para las posibles preguntas de las olimpiadas. En esa instancia Villegas también jugó un rol clave, reuniéndose con los alumnos algunos sábados para aclarar sus dudas.

Por todo esto, a pesar de no conseguir uno de los tres primeros puestos del evento, tanto los estudiantes como la académica valoran haber sido parte de él.

“Esto aporta bastante si quieres proyectarte en el área de Automatización, abre las puertas para saber cómo funciona el medio”, dice Birchmeier, y añade: “Con mi compañero lo que más queríamos era no quedar últimos (ríe). Con lo que aprendimos en las clases de Automatización con la profesora, y luego con las capacitaciones, dimos todo lo que teníamos”.

Su compañero complementa: “Fue entretenida la competencia, aprendimos harto. Con decir que fui sin saber lo que había de premio ni nada, fui con la intención solo de aprender, igual que mi compañero”. Además, continúa Espinoza, “siento que gracias a la competencia y a lo que nos enseñó la profesora, ahora tengo las competencias y la experiencia para poder empezar a introducirme en la Automatización desde una perspectiva más profesional. Siento que fue muy enriquecedor”.

Por su parte, la docente considera que “los estudiantes se desempeñaron bastante bien para ser la primera vez que vamos a un tipo de competencia de este estilo, se aprendió mucho, sobre todo se conoció cómo son las competencias. No fueron ganadores, pero me parece que quedaron en una buena posición de lo que fue la evaluación”. Y como un punto adicional a favor, cuenta: “el grupo que tengo actualmente en el mismo curso estaba muy motivado por ver que estos estudiantes estaban participando. Están entusiasmados en participar, así que probablemente el año que viene sean más grupos, lo que valoro pues se trata de una línea importante de la escuela, que es la automatización industrial”, concluye la docente.